Artículos destacados

Nota de prensa . Yacimiento del Lago

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

Ante el debate social originado en Cartagena por el cubrimiento de la excavación arqueológica del Lago por parte del Ayuntamiento, ADEPA ha investigado lo sucedido, ha tenido acceso al expediente municipal y se ha puesto en contacto con los técnicos de cultura. De estos contactos hemos deducido las siguientes conclusiones:

 

1º Qué las excavaciones arqueológicas en el Lago se iniciaron sin proyecto previo en 2014, en la legislatura anterior, y se desarrollaron en dos campañas arqueológicas de 3 meses en 2014 y de 5 meses en 2015, con seguimiento arqueológico de los técnicos municipales y de los técnicos de Cultura de Murcia;

 

2º Que el cubrimiento parcial empezó a fraguarse en noviembre de 2014 por los arqueólogos municipales y los directores de la excavación al tener en cuenta la falta de presupuesto para continuar los trabajos arqueológicos, pero vistos los inconvenientes que tenía dejar abierta una zona arqueológica tan sensible, en febrero de 2016 con la nueva dirección arqueológica municipal se optó por el cubrimiento completo del sector de la calle del duque para su total protección, a lo que se añadió como factor de riesgo la consideración sobre la  seguridad ciudadana de cara a la multitudinaria procesión del “Encuentro”.

 

 

3º Que el detallado plan de cubrimiento de los restos arqueológicos de parte de la plaza fue puesto en conocimiento de la Dirección general de Bienes culturales mediante escrito remitido el 8 de marzo de 2016 días después de una reunión de la Directora de Arqueología del Ayuntamiento de Cartagena con los máximos responsables políticos y técnicos de la Dirección general de Bienes culturales, el día 1 de Marzo. No nos consta que desde esas fechas la Dirección General de Bienes culturales haya comunicado al Ayuntamiento de Cartagena objeción alguna por escrito al proyecto de ejecución;

 

4º Que desde que se iniciaron las excavaciones en 2014 los técnicos de la Dirección General de Bienes culturales han supervisado la excavación en distintas ocasiones, sin que tampoco nos conste que hayan manifestado reparo técnico alguno a las excavaciones o al plan de cubrimiento durante el proceso del mismo que, obviamente, no se ha hecho de la noche a la mañana. De haberse producido dicho comunicado desearíamos saber en que fecha se produjo dicha comunicación y que efectos administrativos tuvo;

 

5º Del análisis de la documentación consultada se deduce que el cubrimiento de parte de los restos arqueológicos de la plaza del Lago se ha hecho con absoluta garantía para los mismos y siguiendo los procedimientos habituales en estos casos, que han sido utilizados en repetidas veces en Cartagena, como por ejemplo en el Augusteum. La ultima capa aplicada ha sido de cemento mezclado con fibra de vidrio para darle consistencia, de un espesor de 8 centímetros asegura el tránsito de personas sobre la parte cubierta del yacimiento y será perfectamente reversible cuando se acometa la reforma definitiva de la plaza y se pueda descubrir de nuevo el yacimiento;

 

6º Con respecto a las actuaciones administrativas de la Dirección General de Cultura se nos ha comunicado que el único expediente abierto hasta ahora es un expediente informativo

 

En consecuencia deducimos que no se puede inferir a) que se haya producido un daño para los bienes afectados o que limitan con él; y b), que no se ha empezado a instruir ningún expediente sancionador contra el Ayuntamiento de Cartagena por su actuación en este asunto.

 

Sin embargo, de lo transmitido a la opinión publica por personas –funcionarios y/o políticos- de la Dirección General de Bienes culturales y de representantes del Partido Popular en Cartagena se deduce: a) que la obra se ha realizado sin conocimiento de la Dirección General de Bienes Culturales, lo que contradice lo expresado en el punto tres de esta nota de prensa; b) que se ha producido algún daño para los bienes cubiertos, lo que esta por probar; y c), que se ha abierto un expediente sancionador al Ayuntamiento de Cartagena cuya cuantía ya estaría estipulada: 100.000 euros, lo que es incierto a la luz de lo expresado en el punto sexto.

 

Todos estos son hechos nos parecen de extrema gravedad especialmente si son falsos, y hacen inevitable pensar en una posible instrumentalización política de esta intervención del Ayuntamiento de Cartagena, afectando gravemente a la responsabilidad de la institución y al honor y la profesionalidad de las personas implicadas en el caso, que nos parecen incuestionables.  

 

Por todo ello emplazamos a la Dirección General de Bienes culturales que termine de instruir definitivamente el expediente informativo, que aclare las consecuencias reales que la intervención haya podido tener para el yacimiento; y que aclare en definitiva si el procedimiento administrativo seguido ha sido el correcto por parte del Ayuntamiento de Cartagena

 

Consideramos por ultimo indispensable que a la vista de la gravedad de los hechos y de la alarma generada esa Dirección General esclarezca y sancione internamente las responsabilidades personales de quienes hayan podido filtrar informaciones que deberían ser custodiadas y preservadas debidamente por esa Dirección General.

 

En otro orden de cosas esta Asociación de defensa del patrimonio de Cartagena (ADEPA), que viene haciendo el seguimiento de las actuaciones locales y autonómicas en materia de patrimonio histórico en Cartagena desde hace más de veinte años, manifiesta su sorpresa ante la inédita y virulenta reacción de la Dirección General de Bienes Culturales en este caso del Lago, que contrasta notablemente con el silencio que la misma Dirección General mantuvo en el caso del sellado del foro romano en la plaza de San Francisco, que si que es irreversible, con la anterior administración municipal; o con la demora en requerir al anterior equipo de gobierno del ayuntamiento de Cartagena una actuación más decidida en San Ginés de la Jara, como le viene reclamando ADEPA desde 2012; con el derribo por “vía de urgencia” del convento de las siervas en 2001, o de la farmacia y el muro del CIM en 2004; o el arrasamiento de la trama urbana con fines especulativos del Barrio universitario y del Montesacro.