Google +

Carta abierta a la Alcaldesa de Cartagena respecto a San Ginés de la Jara y las Ermitas del Monte Miral

Ratio:  / 1
MaloBueno 

Sra. alcaldesa,

Es a todas luces evidente que las obras del monasterio de San Ginés de la Jara no se desarrollan a un ritmo que pueda detener el deterioro que afecta al monumento y pueden acabar permitiendo que el edificio se derrumbé definitivamente.

Es evidente igualmente que el convenio urbanístico con Hansa no es el instrumento más adecuado para atajar los males de un edificio histórico que tiene patologías muy graves y que precisa de una actuación expeditiva.

Ni la situación económica general, ni la situación jurídica del entorno en que se encuentra el monumento, afectado por una investigación penal y por un contencioso administrativo peculiar, en el que la empresa alega que ha hecho lo que el ayuntamiento le ha pedido; auspician mayores ritmos de ejecución, porque ambas situaciones pueden prolongarse durante muchos años, que el edificio no podría soportar.

Es preciso adelantarse a los acontecimientos y evitar males mayores y para ello Vd. tiene todos los medios en su mano.

Tiene Vd. la titularidad del edificio, que Vd. aceptó en condiciones precarias, cierto es, pero que se ha consumado con su inscripción en el registro; un convenio urbanístico que teóricamente asegura la recuperación del monasterio, aunque ahora resulta que la empresa y el Ayuntamiento están dispuestos a esperar a que se ejecute la urbanización; y unos avales que garantizan la ejecución de las obras. Pero sobre todo tiene Vd. la responsabilidad moral y la autoridad que le confiere su condición de alcaldesa de Cartagena, una de cuyas obligaciones es proteger el patrimonio histórico el general y en especial el propio- como entidad local colaboradora del máximo órgano administrativo, que es la Dirección General de Bienes Culturales de la Región de Murcia.

Dispone Vd. de los medios técnicos y humanos necesarios para hacer una inspección técnica exhaustiva del edificio y valorar los daños que ha sufrido y para asegurarse por medio de un informe contrastado de que no hay riesgo de ruina y de cuales son las actuaciones inmediatas que pueden evitarla. Puede Vd. auditar el convenio que le liga a la empresa Hansa y decidir cual es la estrategia legal más conveniente para defender los intereses públicos de Cartagena en lo que se refiere al Bic de San Ginés de la Jara.

A la luz de ambos informes, arquitectónico y jurídico, puede Vd. abrir un expediente sancionador para luego establecer las actuaciones urgentes que sean precisas, con cargo a los avales o a presupuestos de urgencia, que luego podría reclamar a quién fuera menester una vez resueltos los distintos contenciosos que afectan el edificio. Esto último es lo que aparentemente iban Vds. a hacer cuando anteriormente han hablado de una ejecución subsidiaria pero esa ejecución es imposible de ejecutar, si antes no existe ese informe exhaustivo del que le hablaba antes y si antes no han abierto el necesario expediente sancionador. Porque sin ese informe y sin ese expediente sancionador que les exige la propia empresa HANSA, no puede Vd. intervenir en San Ginés con la celeridad que el monumento precisa.

Sabemos que es un proceso complejo pero hay que iniciarlo y cuanto antes mejor porque cada año que pasa estamos más cerca de tener una ruina más en nuestro termino municipal. Han pasado siete años desde que se firmó el convenio urbanístico que Vd. misma presentó a bombo y platillo como la prueba de su actuación en San Ginés, pero el hecho es que lo ejecutado en este tiempo es tan insignificante que casi no se aprecia.

Ha sido Vd. instada por el Defensor del pueblo y por la Dirección General de Bienes culturales a actuar en San Ginés. ¿Por qué no les hace caso y actúa de una vez?

Además me permito recordarle que el Bic de san Ginés de la Jara no está constituido solamente por el monasterio, sino también por el entorno ajardinado, también ruinoso, que lo circunda, en el que podrían intervenir mañana mismo, si Vd. lo ordenara, los servicios de jardinería municipales; y las ermitas del monte Miral, que pertenecen a otro propietario, al que también habría que urgir para que tome las medidas necesarias para detener la ruina de los eremitorios, que es aún más avanzada que la del monasterio, si cabe.

¿Qué le impide a Vd. actuar en estos dos entornos que no se ven afectados por el convenio urbanístico de Hansa? A ese otro propietario que no actúa en el Monte Miral debería Vd., servir de ejemplo de como hay que cumplir la ley y proteger el propio patrimonio histórico.

Cartagena vive en gran medida en la actualidad de ese patrimonio histórico que algunos agoreros consideraban "una rémora para el progreso" en los años 80, por ello es inexplicable que siga permitiendo Vd. que los miles de turistas que visitan la Manga y nuestro litoral accedan al mismo por ese portal histórico tan deteriorado que es la curva del monasterio y las ermitas del monte Miral.

La Dirección General de Cultura tiene que autorizar la intervención y colaborar en la orquestación de las medidas para salvar san Ginés, pero la iniciativa es sin duda alguna del ayuntamiento de Cartagena, que no puede dar lugar a males mayores.

Hemos atendido hasta ahora sus razones y los argumentos que nos ha ido dando pero es evidente que los planes no se han cumplido y que ahora hay que pasar a la acción

Atte

Juan-Miguel Margalef Martínez

Presidente de ADEPA